El trabajo infantil aumenta la desigualdad

Un niño que trabaja, está en desventaja con sus compañeros de clase

Es una problemática que amplifica la brecha entre quienes pueden beneficiarse -plenamente o no- de las oportunidades asociadas

En estos casos la desigualdad es más notoria,en el acceso a los servicios educativos, el uso del tiempo libre y a otros bienes sociales. Un niño, niña o adolescente que trabaja, está en desventaja con sus compañeros de clase y retrasa su proceso educativo y su formación, una trampa para la igualdad, el trabajo infantil en América Latina y el Caribe. Los efectos del trabajo infantil se plasman en el presente y a lo largo del ciclo de vida de quienes lo realizan.

La educación el aprendizaje formal y formación técnica favorecen las posibilidades de conseguir un trabajo decente, además de aprender deberes y derechos y cómo exigirlos por lo que es una alternativa para prevenir  y combatir el trabajo infantil.

Además cabe resaltar, que los roles de género, aún vigentes, determinan en gran medida las características y condiciones diferenciadas que el trabajo infantil adquiere para niñas y niños, y señala los vacíos de información por completar para evitar que la explotación de las niñas siga siendo invisible, pues en algunos casos, ni siquiera personas cercanas o de la propia comunidad reconocen que las niñas están en situación de trabajo infantil. 

Esto es así porque con frecuencia realizan trabajo doméstico para terceros, trabajo en comercios familiares ubicados en domicilios particulares o tareas domésticas intensivas en el propio hogar, que implican una serie de riesgos distintos.  Así como intergeneracionalmente,  contribuyendo a perpetuar la desigualdad estructural en la región.

Fuente: Red Lacti